El libro electrónico

Esta misma mañana he asistido a una conferencia de Samuel Alonso, director de la Editorial 451, en el IES Puerta Bonita, en la que el tema principal se ha ido encaminando hacia el futuro del libro y la llegada, o revolución del e-book en nuestras vidas y nuestra forma de entender la lectura. Por ello, hoy quería desarrollar aún más este tema centrándome en varios puntos: ¿Qué es el e-book? ¿Para qué sirve? ¿Es el sustituto definitivo del libro? Vayamos por partes.

El e-book es una publicación digitalizada que ha sido confeccionada para ser comercializada en Internet. Su tamaño, estructura y diseño son tratados de forma que su descarga, visualización y utilización sean las adecuadas. A finales de los 90, cuando yo era ya todo un chaval, se desarrollaron tecnologías que trataban de conseguir que leer libros electrónicos fuese tan cómodo como los libros de papel, y en el año 2002 se presentó la primera pantalla que utilizaba la tinta electrónica.

La tinta electrónica es una tecnología que permite crear pantallas planas que  representan una información, reduciendo el consumo ya que no necesita retroiluminación y teniendo una gran movilidad al ser de 3 mm de grosor y ser flexible. Estas pantallas tienen una capa con millones de minúsculas esferas de gel que tienen media esfera blanca con carga eléctrica negativa y media negra con carga positiva. Aplicando una corriente bajo ellas, las cápsulas se desplazan y forman las letras o dibujos en la capa visible de la pantalla. Las principales ventajas de la tinta electrónica son resoluciones efectivas superiores a los 150 dpi, superando claramente a los 70 dpi de las TFT o LCD. Además, al no necesitar retroiluminación y disponer de mayor brillo que las TFT se consigue una visualización desde cualquier ángulo, incluso con luz del sol.

Podemos encontrar diversos tipos de formatos descargables para el e-book, que van desde el ePub ( formato libre basado en el estándar XML desarrollado por el IDPF) al PDF tradicional para tablets como el iPad. Pero estos formatos presentan el gran temor por parte de autores y editores: LOS DERECHOS DE AUTOR. Así, en mayúsculas, y con música de terror de fondo.  Para poder protegerlos y evitar la copia indiscriminada de libros electrónicos sin permiso ha surgido la protección por DRM (Sistemas de gestion de derechos digitales). Estos sistemas se aplican a los libros electrónicos y también a la música y las películas. Existen múltiples sistemas de DRM, creados por distintas empresas, pero en general todos funcionan siguiendo el siguiente esquema: Detectan quién, cuándo y bajo qué condiciones se accede a cada libro, y envían esta información a la editorial. De esta forma se autoriza o deniega el acceso al ebook en unas condiciones determinadas que suelen impedir la copia y distribución del libro. Y digo “suelen”, porque ya sabemos lo fácil que se puede piratear una cosa de estas. Aunque también es fácil fotocopiar o escanear un libro.

Pero ¿cuáles son las ventajas frente a la lectura del “libro convencional”? Objetivamente, muchas. La disponibilidad inmediata, la accesibilidad, interactividad, durabilidad… Son muchos los datos favorables que dejan al libro al borde de la jubilación, pero nadie se ha planteado si ambos juegan en la misma liga. Con la llegada del cine se dijo que el teatro iba a desaparecer. Ambos medios cuentan una historia, con actores, escenarios, diálogos y música. Sólo cambia el lugar, la experiencia. El libro, en este símil, es el teatro, un anciano que se ve atemorizado por la llegada del apuesto e-book, con sus tatuajes digitales de amor de madre, que ofrece el mismo contenido pero mejor, más actualizado, rápido y sin viagra. Pero estamos equivocados al plantear el e-book como sustituto del libro ya que acabará siendo un complemento, u otro soporte totalmente diferente, para contenidos creados especialmente para e-book y no contenidos reestructurados (o copias) de la edición en papel.

Por tanto, que llegue el ebook no es para echarse las manos a la cabeza, es para levantarlas y abrazar un nuevo formato y una nueva experiencia con un contenido aún por determinar. También es abrir mercado a nuevos lectores, orientando el ebook a la educación, sin cargar las espaldas infantiles. Ofrecer más y mejores contenidos para que la cultura llegue a más gente. Esa es la única forma de avanzar.

Fuentes: Arce, Jamillan, Wikipedia

Retículas y páginas maestras

La retícula, aparte de parecer un nombre de verdura con sabor horrible, es la estructura que lleva toda publicación por detrás, formando la base sobre la quepondremos los elementos como las columnas, páginas, imágenes etc. Todos los trabajos de maquetación, deben llevar una guía a través de una estructura estudiada y de tamaños fijos. Por tanto, podríamos definir la retícula como una plantilla muy útil cuando necesitamos componer un documento con muchas páginas, que tenga un orden, que sea claro y legible.

La función de una retícula base quedará condicionada a las características del documento a crear, de forma que un libro de lectura incluirá un retícula mucho más sencilla y similar puesto que se compone de una sola columna con márgenes iguales que una revista de diseño, en la cual la retícula incluye un trabajo previo mucho más amplio para la inclusión de imágenes o textos.

El uso de la retícula difundida por la Bauhaus, significó un respiro para los diseñadores ya que en el práctica era laborioso y caro la creación de una publicación. La finalidad de una retícula es establecer un orden dentro del caos en cualquier tipo de publicación, ya que el diseñador debe crear una retícula para la comprensión y legibilidad del lector. Por tanto, la finalidad de una retícula se basa en la repetibilidad, la composición y la comunicación.

La página maestra es aquella donde incluimos el estilo y todas las características generales que servirán para componer el resto de nuestro documento, con la intención de que todas las páginas muestren siempre la misma presentación y el mismo estilo que hemos definido, consiguiendo la uniformmidad para nuestros trabajos. Todas las páginas que forman una revista, catálogo o libro, tendrán siempre el mismo estilo y presentación.

Estas páginas se suelen hacer antes de realizar una publicación. Se hace en las dos páginas enfrentadas para poder observar el resultado final que tendría todo el conjunto de la publicación. El diseño de estas plantillas, reduce eficazmente el tiempo que se tardaría en diseñar la publicación sin ellas. Los elementos que componen la página maestra van desde la numeración de páginas, a secciones, imágenes o columnas de texto. Es decir, todos los elementos que se repiten (en forma, no en contenido) a lo largo de la publicación. Para ello, hay que tener en cuenta factores como la orientación del papel, el número de columnas y el tamaño de estas, la separación existente entre ellas (el medianil), el color y formato del texto (tipografía y tamaño) o el uso de las imágenes como fondo en todas las páginas (marca de agua).

El diseñador debe crear previamente un boceto sobre papel para probar diferentes formatos y composiciones así como la elección del papel sobre el cual se imprimirá el trabajo final. Para que una cuadrícula base se considere correcta para que la legibilidad sea acertada, se deben mantener márgenes superiores, inferiores e interiores. Debe considerar además el tamaño del cuerpo tipográfico que va a elegir, siendo normalmente un tamaño de 10 puntos para el texto general. A partir de esta información el tamaño será modificado para titulares, subtítulos, pies de páginas… Otro aspecto a tener en cuenta es la alineación entre párrafos, el espacio entre líneas y el espacio entre caracteres. No olvidando que las columnas al contener texto, deben ser representadas lo suficientemente anchas para que la lectura sea fluida. Normalmente una retícula de 3 columnas es la más adecuada para una correcta maquetación. El uso de un número impar de columnas proporciona un estilo original y diferente pero en su contra resultaría más difícil de conseguir una composición equilibrada.

La retícula compositiva o matríz reticular aporta claridad y accesibilidad, establece distinciones entre los tipos de información y facilita la comprensión del contenido. Eficacia y economía, ya que permite el manejo de gran cantidad de información en menor tiempo. Continuidad, con la colaboración de un grupo de personas en un mismo proyecto y la realización de proyectos relacionados retomados a lo largo del tiempo. Dentro de los tipos de retícula, podemos encontrar:

Retículas de bloque: Su estructura de base está formada por un área rectangular de un solo bloque donde se insertan textos largos y contínuos, por los márgenes que definen la posición de este bloque en la página y por los marcadores de obra/título de capítulo, numeración de páginas y notas.

Retículas de columnas: La información dispuesta en columnas verticales puede establecerse entre columnas relacionadas o independientes. la retícula de columnas es muy flexible y puede utilizarse para separar distintos tipos de información.

Retícula modular: Se utiliza para proyectos de gran complejidad. Dividen las columnas en filas creando una matríz de celdas que se denominan módulos. Cada módulo define una porción de espacio informativo que se pueden utilizar como unidad simple (un sólo módulo contiene un único tipo de información) o como unidad compuesta (varios módulos se agrupan para contener un determinado tipo de información). Un ejemplo práctico de un módulo en un periódico es que sirve para determinar el espacio que ocupará una publicidad en él. Así, los famosos anuncios de contactos o del Doctor Karamba, formarían un único módulo, con un valor fijado dependiendo de la colocación y la página.

Retícula jerárquica: Se parte de un material informativo dado (textos, imágenes, gráficos, tablas, jerarquía de títulos y subtítulos, apartados informativos específicos…) y se busca para el conjunto, una estructura racionalizada que lo coordine. Este tipo de retículas se utilizan sobre todo en libros de arte, carteles, memórias y páginas web.

Fuentes: Hurqualya, Blog artes visuales, Wikipedia, Desarrollo web

Tramado estocástico

La trama es un método creado para la reproducción de las imágenes en medios tonos (zonas del 25% más claro al 75% más oscuro). Fue un descubrimiento del impresor norteamericano Benjamín Day, que desarrolló este método para reproducir las luces y sombras de una imagen en sus impresos. En la actualidad hay tres tipos de trama principales: Las tramas estocásticas o de frecuencia modulada (FM). Tramas ordenadas o de “amplitud modulada” (AM). Y tramas híbridas (un cruce de las dos anteriores). En esta entrada vamos a centrarnos en la estocástica, no tan usual y más interesante.

La diferencia principal entre las tramas tradicionales y las estocásticas es cómo se distribuyen los puntos. En las tradicionales, los puntos se distribuyen manteniendo siempre una distancia fija entre si. Cuando se quiere disminuir el porcentaje de tinta, lo que se hace es reducir el tamaño de cada punto. Pero la distancia entre los puntos no se varía, como en el caso del tramado estocástico.

Se dice que esta trama reparte los puntos aleatoriamente pero, en realidad, la distribución se realiza a través de un algoritmo que calcula y distribuye los puntos sobre la imagen. Dependiendo de la exactitud de ese algoritmo, la trama es de mayor o menor calidad. Los puntos de trama suelen tener el menor tamaño posible, por lo que el punto de trama y el punto de impresión (capaz de imprimir un aparato de impresión) suelen coincidir. Las tramas estocásticas no tienen ni ángulo de trama ni lineatura. Se diferencian según el tamaño del punto. Las tramas FM modulan la frecuencia de los puntos en función de la tonalidad, de esta manera, los puntos se colocan en patrones aletorios para evitar problemas como el muaré (superposición de dos o más patrones de dibujos repetitivos). Estas tramas se denominan de primer orden, pero existen tramas estocásticas de segundo orden, las cuales tienen como factor añadido la agrupación de puntos en patrones en los medios tonos disminuyendo de esta forma la ganancia de punto y el posible efecto de granulado, es decir, la segunda generación de tramas estocástica agrupan los medios tonos formando figuras en forma de “gusano” para evitar la sensación de ruido que se genera en los grises de medio tono donde intervienen las cuatro tintas.

El control de calidad que requieren las prensas con tramas estocásticas y su elevada ganancia de punto han hecho que, de momento, su entrada en el mundo de la imprenta comercial haya sido menor de lo esperado. Entre sus ventajas destaca una mejor calidad de impresión, representada en un mayor detalle y transiciones suaves a lo largo del rango tonal y más tolerancia de registro al no existir roseta (se forma con el tramado convencional). La desaparición, antes mencionada, del muaré y menor tiempo de procesamiento en el RIP debido a que no hay cálculo de angulatura. Reproducción ilimitada de grises y una menor variabilidad en densidad durante la impresión.

En cuanto a los inconvenientes nos encontramos una alta ganancia de punto, debido a que la gran cantidad de micropuntos tiene un perímetro global amplio, que aumenta la transferencia del área de punto en el impreso. Requiere total compatibilidad entre planchas, mantillas, solución de mojado y tintas. Exige un mantenimiento minucioso de la filmadora y procesadora de planchas, pues los micropuntos son muy sensibles y se pueden perder por falta de consistencia en el proceso. El punto estocastico híbrido requiere un poco mas de control en el equipo ya que es equivalente a imprimir aproximadamente a 300 lineas con trama tradicional.

Por tanto, la trama estocástica, pese a tener unas claras ventajas, esta serie de inconvenientes hacen que, los impresores, se decanten por la impresión más tradicional. A veces dar el paso es difícil. Poco a poco se van viendo más impresos con este tramado, ya que da mayor calidad, consume menos tinta (debido a la reducción de punto) y aumenta el contraste. Pero los impresores no están de acuerdo. La limpieza de cauchos es mucho más necesaria cada ciertos impresos de tirada, con la trama convencional se aguanta más y, por tanto, es una suma considerable de tiempo en tiradas largas. Y el tiempo significa dinero, encarecer el producto y perder ventas. Un riesgo que no muchos están dispuestos a correr por mejorar la calidad del impreso.

Fuentes: Gestión de color, Simatec, Gusgsm, Red Gráfica

You are a pirate

Empezando a trabajar como diseñador, me he dado cuenta de lo importante que son los derechos de autor y la denominada propiedad intelectual. Muchas veces el trabajo se basa en trabajos que ya han hecho otros, como en el caso de los creadores de tipografías o imágenes a los que hay que pagar por los derechos de su trabajo para poder incluirlo en el tuyo. Y es que la propiedad intelectual es un derecho legítimo. El debate se genera con que estamos acostumbrados al “todo gratis”, práctica no del todo lícita. Es el tema de siempre, que las cosas sean gratis está bien, muy bien, pero no es lo correcto y si se toman medidas, malas medidas, en contra nos lo tenemos merecido por el abuso que hemos hecho y seguimos haciendo de películas, música, libros etc.

Se puede llamar compartir cultura, que no suena tan delictivo y queda bien, pero la verdad es que detrás de cada obra hay mucho esfuerzo y mucha gente que espera recibir una recompensa por su trabajo. Lo que descargamos no son bienes primarios, y cultura hay mucha por todos lados y gratis. Pero no defiendo lo indefendible ateniéndome a que lo que me descargo yo es cultura y la cultura debe ser libre como el sol cuando amanece.

La normativa actual es desproporcionada. Las entidades tienen que encontrar el punto medio, ya que algunas medidas tomadas rozan la desmesura y el despropósito. Por no hablar de que entidades como la SGAE se lucran de estas actividades cuando, en su definición, no deberían hacerlo.

No hay nada claro, estamos inmersos en un debate en el que se enfrenta al ciudadano con el que produce. Yo, entiendo al autor y entiendo al que descarga gratis. La cuestión está en encontrar un punto medio que perjudique lo menos posible a ambas partes. Todo pasará por ponernos de acuerdo o que gane el que más poder tiene. Pasará lo segundo y lo tendremos que acatar. Posibles soluciones como las descargas directas pagando un precio menor están ahí y habrá que ver su evolución. Lo mejor sería crear una entidad única, limpia y que gestione los derechos de una forma no abusiva. Y poner fin al todo gratis, que no beneficia a nadie.

Pecado original

En el fantástico mundo del diseño hay una fase que se basa en la recepción de originales. Se pueden clasificar en varios tipos, personalmente los clasifico en dos: Originales en buen estado y originales en mal (muy mal) estado. Adivinad cuáles son los más habituales. Y es que el cliente, además de tener siempre la razón, también es poseedor de los originales que quiere que incluyamos en el diseño. Generalmente, éstos estarán en tres distintos tipos de soporte: Transparentes, opacos y digitales.

Originales transparentes: Son los originales cuyo soporte permite pasar la luz. Las diapositivas y negativos son los originales de mayor calidad pero también son los originales más delicados a la hora de trabajar con ellos, debido a que es muy fácil deteriorarlos, por lo que hay que tener cuidado con no dejar huellas o producir arañazos, limpiando bien la superficie antes del escaneado. Para reproducir este tipo de originales mediante escáner debemos utilizar una fuente de luz por transmisión (atraviesa el original y llegua al captador de luz).

Originales opacos: Como las fotografías, los dibujos y las reproducciones tramadas en papel. Son los más habituales y más rápidos de escanear, aunque también hay que tener precaución con los defectos y suciedades. Para reproducir este tipo de originales mediante escáner debemos utilizar una fuente de luz por reflexión (la luz refleja en el original opaco y es captada por un receptor).

Originales digitales: Los más utilizados en los últimos años. Podemos clasificarlos en originales ya digitalizados (que han pasado por un previo escaneado) o creados directamente en el ordenador, en la cámara digital etc. Pueden ser imágenes vectoriales o de mapa de bits (formadas por píxeles).

Teniendo en cuenta el contraste y el color, los originales pueden clasificarse en: Originales de línea, escala de grises y color. Los originales de línea tienen una tonalidad de imagen más el contraste con el fondo del soporte. Todas estas imágenes son de alto contraste, dónde se diferencia bien el trazo del fondo. Cuánto menos complicado sea el dibujo más lejos estaremos de tratar la imagen como escala de grises. Los originales de línea también pueden ser de color y pueden ser de un solo color o varios colores planos (pantone). La reproducción de los originales de línea produce un archivo que únicamente tiene zonas no imagen transparentes y zonas imagen negras, pudiéndose tratar, en el mejor de los casos, como imagen vectorial en programas como Adobe Illustrator.

Una escala de grises es una escala empleada en la imagen digital en la que el valor de cada píxel posee un valor equivalente a una graduación de gris. Las imágenes representadas de este tipo están compuestas de sombras de grises, que van desde el negro al blanco. Las imágenes en escala de grises, emplean 8 bits para representar cada píxel lo que sólo permite una escala con 256 intensidades, es decir, 2 valores posibles para cada bit (0 y 1) elevado a 8 bits que se emplean para representar cada píxel, nos da 256 tonos de color diferentes que pueden representarse en una imagen en escala de grises.

En las imágenes de tono continuo modulado, los diferentes tonos están formados por zonas de imagen continua con diferente grado de ennegrecimiento o gris. También se les denomina originales en escala de grises por tener diferentes grados de gris. Cuantos más tonos grises diferentes, más porcentajes de trama podremos obtener.

En las imágenes de tono discontinuo modulado, los diferentes tonos son generados mediante la trama. La sensación resultante es el de una imagen continua. Este tipo de originales es el resultado de anteriores reproducciones y tienen menor calidad que los de tono continuo por estar la imagen descompuesta en puntos y tienen el inconveniente de tener que destramarlos.

En el caso de los originales a color, ocurre lo mismo que con los originales en escala de grises. En el ejemplo podemos apreciar la trama de un Will Ferrel mal escaneado. Estos originales se suelen reproducir mediante cuatricromía y pueden ser reproducciones fotográficas a color (negativos, fotografías en papel y diapositivas) o dibujos o gráficos a color y reproducciones tramadas.

A la hora de reproducir cualquier tipo de original debemos saber cómo manipularlo y qué opciones debemos analizar a la hora de tratarlos. Para su correcta reproducción debemos tener en cuenta factores como: La densidad mínima y máxima, alteraciones de color, si la imagen está en positivo o negativo, rotación y corte de la imagen escaneada, dominantes de color, retoque de algunos defectos del original (daños, arañazos, falta de color) y determinar la escala de reproducción, indicando el tamaño al que queremos reproducirlo.

Fuentes: Cnice, Wikipedia

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