Autoedición
O cómo nació el “Juan Palomo” dentro de las industrias gráficas. Nos tenemos que remontar hasta hace unos años, no muchos, concretamente a Enero de 1984, fecha en la que fue lanzado el primer macintosh con interfaz gráfica de usuario. Ésto supuso una revolución dentro de la industria, puesto que permitía a los diseñadores crear, previsualizar e imprimir sus proyectos desde un mismo equipo.
Fue con la salida del programa Aldus PageMaker y la impresora láser (con un novedoso lenguaje, creado por Adobe, denominado Postscript) cuando la autoedición revolucionó la industria, a mediados de 1985.
Las ventajas eran evidentes. Un trabajo que antes podía llevar días (y diversos operarios), ahora lo podía hacer una sóla persona, en una tarde. El mundo era maravilloso, todos mordían de la manzana de Apple, y estaba dulce.
Pero pronto comenzaron los inconvenientes. La autoedición propició el intrusismo dentro de la profesión. A principios de los 90 QuarkXPress le venció el pulso a PageMaker en el terreno de la maquetación digital. Adobe aún no había entrado a escena en este terreno. Pronto lo haría con programas que dominan el mercado como InDesign, Illustrator o Photoshop. Estos programas están a la orden del día en la lista de descargas de ordenadores domésticos. Son intuitivos, fáciles de dominar. Hasta yo podría diseñar con ellos.
En la actualidad, no concibimos el diseño gráfico o la preimpresión sin un Mac (o PC) con programas que nos permitan combinar texto e imágenes, con facilidad, desde un único puesto de trabajo y al alcance de cualquier persona. Mirando al futuro, vemos que está encaminado hacia lo digital, somos testigos de otra revolución para la industria gráfica. Los contenidos para iPad y otras tablets, así como para móviles: Revistas, periódicos, libros… maquetados y diseñados para ser leídos en un dispositivo móvil.
Hemos pasado de no necesitar un ordenador para diseñar, a diseñar desde un ordenador para otro ordenador más pequeño, en tan solo 25 años. Ésto es cambiar el mundo.
Fuentes: Wikipedia, Pixelnauta, Unos tipos duros
Publicado el 06/11/2011 en historia, informática, tema 2 y etiquetado en adobe, apple, autoedicion, mac, macintosh. Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

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